¿Qué es la epigenética y cómo se relaciona con el ADN?
El ADN almacena la información genética necesaria para el funcionamiento del cuerpo humano. Está formado por secuencias llamadas genes, que producen proteínas esenciales para la vida. Sin embargo, no todos los genes se expresan al mismo tiempo. Procesos como la metilación pueden bloquear temporalmente la lectura de ciertos genes.
Esto explica por qué, a pesar de que todas nuestras células tienen el mismo ADN, algunas forman músculos, otras piel o neuronas. Cada tipo celular regula qué genes se activan o no, según su función.
Epigenética: la influencia del entorno sobre tus genes
La epigenética estudia cómo factores como la alimentación, el estrés, la actividad física o incluso eventos históricos pueden modificar la expresión genética. Estos cambios no alteran el ADN, pero sí la forma en que se lee. Y lo más interesante: algunos de estos cambios pueden transmitirse a la descendencia.
¿Cómo afecta la epigenética al peso corporal?
Estudios realizados en países como China, Irlanda, Suecia y Holanda demostraron que los descendientes de personas que vivieron grandes hambrunas tienen mayor riesgo de obesidad y enfermedades metabólicas. Es decir, el entorno de una generación puede afectar la salud de las siguientes.
Epigenética y cirugía bariátrica: ¿se puede revertir el efecto?
Se ha observado que la cirugía bariátrica puede influir positivamente en la expresión genética. Por ejemplo, en pacientes que responden bien a la cirugía, se ha detectado una mayor expresión del gen SERPINE-1 y menor metilación. En cambio, los que no logran mantener el peso perdido pueden mostrar una menor expresión del gen NFKB-P3.
Esto sugiere que, además del cambio físico, la cirugía bariátrica puede tener un impacto a nivel molecular, modificando procesos que influyen en el metabolismo y la inflamación.
Conclusión: cambiar el ambiente, cambiar la biología
La epigenética demuestra que no estamos limitados por nuestros genes. A través de intervenciones como la cirugía, un entorno saludable y cambios sostenidos en el estilo de vida, es posible modificar la manera en que nuestros genes se comportan. Incluso, podríamos estar protegiendo la salud de futuras generaciones.
Referencias científicas:




