La cirugía bariátrica, es una cirugía segura, sin embargo al ser un procedimiento quirúrgico tiene riesgos inherentes al procedimiento. De ellos, uno de los más importantes a considerar es la trombosis venosa profunda como complicación postquirúrgica, esto ocurre en 0.3 a 2.4% de pacientes. La trombosis venosa profunda puede llevar a la embolia pulmonar, lo que causa aproximadamente el 40% de todas las muertes relacionadas a la cirugía bariátrica. Debido a la severidad de estas complicaciones, aunque poco comunes, se emplea tromboprofilaxis en todos los pacientes. A continuación te explicamos más sobre esta enfermedad.
La trombosis venosa profunda es la formación de un coágulo en las venas profundas de la pierna. Esto causa dolor, hinchazón, enrogecimeinto en la pierna afectada. En casos severos este trombo se puede desprender del lugar de formación y viajar por el torrente sanguíneo hacia los pulmones. Si el coágulo se detiene en los pulmones causa tromboembolia pulmonar. El bloqueo de las arterias pulmonares limita el intercambio de gases en los pulmones, disminuyendo la cantidad de oxígeno que entra a la circulación. La severidad de la tromboembolia pulmonar depende del tamaño del coágulo, si es de mayor tamaño obstruye una mayor cantidad de vasos sanguíneos, lo que empeora el cuadro, el oxígeno que entra al cuerpo no es suficiente para funcionamiento. La embolia pulmonar habitualmente se presenta con falta de aire, dolor de pecho, debilidad desmayo y puede haber tos y sudoración. Ambos cuadros son una emergencia.
Hay varios factores de riesgo para que se produzca la trombosis venosa profunda. Entre los más importantes están el tabaquismo, el sobrepeso u obesidad, reposo prolongado, cirugías, enfermedades como lupus o el síndrome antifosfolipídico, cáncer y embarazo. Considerando esto, las personas que realizan una cirugía bariátrica cumplen como mínimo 2 de estos factores de riesgo, la obesidad y la cirugía, a esto se le suma el riesgo individual de cada paciente. Es por este riesgo base que se recomienda la anticoagulación a todos los pacientes en recuperación de una cirugía bariátrica (salvo excepciones específicas determinadas por el equipo de salud).
Los anticoagulantes actúan en distintos puntos según el tipo de fármaco utilizado con el objetivo de detener la formación excesiva de coágulos, es decir el material que detiene el sangrado.
La tromboprofilaxis se realiza con heparina de bajo peso molecular, un medicamento inyectable que se coloca 1 vez al día en la zona abdominal o con medicación oral, como el apixaban que se toma 2 veces al día. Esta medicación se debe mantener durante los primeros 15 a 30 días después de la operación.
Referencias:
10.1016/j.soard.2025.05.004
10.1007/s11695-025-07721-y




